Cruel final para el Real Jaén en la ida de la eliminatoria de ascenso, empatando el Alavés en el descuento de penalti
26 de May de 2013 - 21:02
MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS JAÉN @MigueAContrerasA
ganar en Vitoria. O a empatar a dos o más goles. Es lo que necesita el
Real Jaén para ascender tras el empate a uno de esta tarde en casa. El
triunfo estuvo cerca, pero la Victoria no fue suficiente. El descuento,
que en los decisivos duelos por el título contra el Cádiz y San Fernando
se apiadó del Real Jaén con dos postes a favor, dio el palo hoy con un
gol de penalti. Y cerca estuvo encima de pararlo Toni, pero esta vez no.
El Alavés conseguía un premio mayúsculo en una segunda mitad en la que
puso más ante un Real Jaén que exhalaba el último aliento, con un
jugador menos desde casi un cuarto de hora antes, mermado entre faltas,
amarillas y un duelo que no acababa. El fútbol ha sido cruel, pero queda
una bala. El sábado a las 18:00 horas en Mendizorroza.
Se le
hizo largo el partido al Real Jaén, que atesoró el 1-0 (un resultado
fabuloso), con épica y cierto oficio, ante un Alavés que quería pero no
podía o sabía. Sin pasar excesivos apuros. Algún centro, faltas desde la
frontal mal lanzadas. Hasta que el hábil extremo Guzmán encaró a Santi
Villa, extremo también y no defensor, y este le derribó en el área
superado por el autopase. Viguera, máximo realizador del partido,
convertía fuerte raso a la derecha del cancerbero blanco, al que le
faltó un suspiro para que la grada no suspirara. Ay, qué pena.
Era
el cruel broche a un partido que siguió el guión previo casi al
milímetro. Alavés y Real Jaén se encontraron a menudo ante lo más
extraño en un cara a cara:un espejo. Equipos cortados por el mismo
patrón, seguridad defensiva de hierro, pegada de papel. Pero con una
diferencia sustancial: mientras Herrero decidió 'superpoblar' el medio
campo Natxo González hizo lo propio con la defensa, de cinco.
El
Real Jaén quería la pelota y horadar, el Alavés orden y morder. En la
primera acción Servando se llevó un 'regalo' en la cara que paró el
partido a los segundos de empezar; esto es otra historia decía el golpe.
La respuesta del gaditano llegaría después donde más duele, en la
portería rival.
La consecuencia de los dos planteamientos, con
la sorpresa de la entrada de Mario Martos y Migue Montes quedando fuera
Santi Villa y el sancionado Cascón, fue que el conjunto albiazul cedió
la iniciativa a un equipo que sabe qué hacer con el balón, aunque le
cueste eso de empujarlo a la portería.
Pese a ello, las ocasiones
claras no llegaban y la igualdad reinaba, respeto absoluto, mejor el
Real Jaén pero sin mordiente hasta que apareció una de sus mejores
armas en esta recta final de temporada: el balón parado. Un córner
celebrado en la Victoria como medio gol y un gol celebrado como medio
ascenso. El centro medido de Israel Jerez buscó con GPS la cabeza de
Servando, que entró desde atrás dibujando de arriba abajo un remate
inapelable a la derecha de Iván Crespo y una enorme sonrisa en los
aficionados blancos. Minuto 39. Otra vez decisivo el central y el balón
parado, como el Almería hace un mes. La Victoria explotó entonces con
el «¡Vamos Real Jaén!» y el cántico del ascenso:«¡Sí se puede!».
La
segunda parte trajo un nuevo escenario, obligado el Alavés a atacar,
con la entrada de Guzmán por uno de los defensas. El Real Jaén dio un
paso atrás, encomendado a la contra. Se echó en falta el juego de
espaldas de Cascón, que tanto oxígeno da. No sólo de gol vive un
delantero en este Real Jaén.
El equipo jienense jugó entonces
con el balón y el reloj. Pero no era el día. La defensa numantina tuvo
una nueva prueba de fuego. El árbitro expulsó a Nino por una mano en la
frontal, segunda tarjeta del central que se marchó sin apenas protestar.
Restaban diez minutos y tocaba sufrir. Ya no eran doce contra once, de
repente pese a los esfuerzos de la grada, preocupada, eran diez y pico
contra once.
Lo más cruel fue que se desangró poco a poco, hasta
el ingenuo penalti final. Pero hay motivos para creer en la machada.
Por ejemplo Machado.
Enorme el capitán hoy, ejerciendo de tal.
Eso sí, hará falta un partido fabuloso. Como ha quedado claro con la
negación de la cautelar a Cascón y esta tarde nadie le va a regalar
nada.
El centro de la ciudad se convirtió en un hervidero de emociones futbolísticas por un posible ascenso
26.05.13 - 16:41 - J. PASTOR | JAÉN
Ambientazo en las calles de Jaén en las horas previas al
gran partido de fútbol que enfrentará esta tarde, a las 19:00 horas, a
los campeones del Grupo IV, Real Jaén, y Grupo II, Alavés. Desde primera
hora de la mañana, haciendo cola ante las chucherrías, ya se podían ver
aficionados locales embutidos en camisetas blancas y con bufandas
anudadas al cuello. También muchos seguidores del Alavés, unos 600, que
han pernoctado en la capital y que aprovecharon el sábado para hacer
algo de turismo y tomarse unas cañas en las terrazas de los bares que
están abarrotadas.
Se han desplazado 600 hinchas del Alavés, algunos de ellos
con un paquete que incluía viaje, hotel y desayuno por 100 euros más 22
del precio de la entrada. Agentes de la policía local destacan la
ausencia "de incidentes y la buena armonía entre blancos y albiazules".
La zona de bares y tascas de Jaén presenta una afluencia
enorme, una buena noticia para el sector servicio, y para la hostelería.
Algunos estudios realizados por organizaciones empresariales apuntan
que un equipo en Segunda División generaría unos ingresos de más de un
millón de euros en Jaén.
Fran, socio del Alavés, comentaba esta mañana que la ciudad
les ha encantado y han destacado "el buen rollo" reinante entre
jienenses y vitorianos. "Ha merecido la pena hacer 1.400 kilómetros para
venir hasta aquí -comenta- y disfrutar este momento en Jaén, y ojalá
que subamos los dos".